• Reza y ayuda a las Vocaciones


    7 de mayo- Jornada Vocaciones Nativas y Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones
  • Compromiso con las vocaciones


    Presentación Jornada de Vocaciones Nativas y Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones
  • Mensaje del Papa


    "Empujados por el Espíritu para la Misión"
  • ¿Qué es Vocaciones Nativas?


    Una jornada de oración y ayuda a las vocaciones en los Territorios de Misión
  • ¿A quién ayuda Vocaciones Nativas?


    A 75.000 seminaristas y 6.500 novicios/as y 2000 formadores en los territorios de misión
  • ¿Cómo colaborar?


    Con un donativo o con una beca misionera para las Vocaciones de los Territorios de Misión
  • Oración Vocacional


    Recursos de oración para la oración diaria en los colegios

miércoles, 26 de abril de 2017

Nadie que va a misiones queda sin regreso

La Hna. Inés Vicente López es una misionera zamorana, natural de Nuez de Aliste con 73 años que pertenece a la congregación de las Domnicas de la Anuncita, y actualmente esta en  Brasil, Barrio Aarâo Reis - Belo Horizonte capital del Estado de Minas Gerais. Nos acerca su testimonio como misionera

"Mi primera etapa fue de 1975 a 1999, o sea 24 años (por diversos lugares del Estado de Minas Gerais). La segunda etapa y actual de 2014 a 2017. Desde 1988 con nacionalidad brasileña, lo que me facilitó el poder regresar después de una interrupción de 15 años en España.
En mi vida ha habido dos momentos muy marcantes: Un antes aquí totalmente dedicada a la causa de los más necesitados (Brasil hace 40 años tenía un rostro bien diferente del actual), y un después. Un después… de haber pasado esos 15 años dedicados de lleno a la educación en España. Periodo rico y fecundo, pero que fue suscitando el deseo ardiente del regreso, pues mi vida entendí que es aquí. Dicen que nadie que va a misiones, queda sin regreso. Tal vez eso me haya sucedido a mí, pues aquí estoy.

Decidí dejarlo todo y venir a la misión porque cuando una se embarca en el seguimiento de Jesús en una congregación religiosa, la disponibilidad, y en mi caso como constitutivo de la Orden Dominicana la “itinerancia” en función de la misión que la misma desarrolla en los diferentes países como Misión Adgentes, te ilusiona y te mueve a dar todo de ti, donde sea y como sea. Es claro, que sin una llamada profunda del Señor a darte donde sea, no va a suceder, pues el dejar, partir y embarcarte en otra cultura no voy a decir que sea fácil hasta que llegas a una identificación con el pueblo con el que llegas a sentirte una más, aunque todo tu porte sobre todo la lengua, te delatan sólo abrir la boca. La familia es un factor que tiene su peso, pero en mi caso siempre he tenido su apoyo y comprensión sin exigencias de nada y con libertad para seguir aquello que constituye la vocación que escogí. De este momento de mi vida…tal vez sea lo anteriormente expuesto: Algo queda marcado en el convivir e vivir con y para otras gentes más necesitadas que dejan huellas muy profundas en el ser de la persona.

 Actualmente estoy jubilada, ya vine en esa condición para aquí después que concluí mis responsabilidades en Navia (Asturias) donde pasé los ocho años anteriores a regreso. 
Mi misión actualmente más que el hacer es el “ser presencia” en el servicio diario de la acogida y tareas de la casa, ya que unas trabajan fuera en diversas profesiones. Estamos insertas en el Barrio Aarâo Reis de la gran metrópoli de Belo Horizonte, capital del Estado de Minas Gerais, en la Parroquia San José Operário. Acompaño grupo de Círculo Bíblico por las casas intensificado en Adviento y Cuaresma, con sus respectivos  plenarios; formo parte del Equipo de la Solidaridad de la Parroquia que atiende a los más carentes del barrio, acompaño a un Grupo de Matrimonios “Santo Domingo” que se reúne por las casas; colaboro en la acogida y acompañamiento de la Escuela de Música en nuestra casa con el proyecto “Cambia un arma por una flauta”, iniciado con los niños y adolescentes favelados.  Y, en fin, tarea no falta para quien está jubilada en lo laboral. Mas en los cotidiano y en las pequeñas cosas se puede desarrollar una bonita misión.

Los pobres me han aportado todo, pues toda una vida caminando juntos es una lección constante. El pobre no acumula, vive al día; cuando tiene lo gasta, no es individualista; después…Dios es providente y siempre da un “Jeitinho”. El cariño, la acogida y el respeto enorme a las Hermanas, el compartir lo poco que se tiene pero que siempre da para todos, la fe en que Dios no abandona, no deja faltar nada a quien en Él confía. Podemos andar de noche (los encuentros siempre son de noche en las casas) sin problema, aún con la enorme violencia, los robos,  fruto de la droga que existe a nuestro alrededor en el barrio. Las hermanas son de ellos, que nadie las toque.
Brasil es un país de enormes contrastes, donde existe la gran riqueza y la inmensa población de mucha carencia. Nosotras vivimos en barrios que, aunque han mejorado mucho, aún se esconde en fondos de casas los pobres “barracos” con alquileres de explotación y las grandes periferias de la periferia más degradante. 

 En nuestra Iglesia veo un anhelo y preocupación por vivir de acuerdo al Evangelio y de llegar a los tantos alejados… aunque a veces estemos bien distantes de ello. Sí puedo decir que la fe, una fe esperanzada y sobre todo centrada en Jesús Resucitado, la encuentro más en estas iglesias populares, de nuestros barrios,  que son capaces de cantar, de alabar, proclamar y sobre todo compartir la fe sin miedo. Cercados que estamos de innúmeras iglesias “evangélicas” (llamamos evangélicos a los grupos que proliferan constantemente organizados por un pastor o pastora en contradicción con la Iglesia Católica, pero que no obstante convivimos en paz), nuestras iglesias se organizan para dar espacio a todos los que quieran de verdad vivir la fe. Pienso y veo, leo con frecuencia las enseñanzas de nuestro Papa Francisco, que nos va exhortando a vivir con una fe más resucitada, en una Iglesia más resucitada, alegre y gozosa.  No obstante el camino aún es largo…Hay mucho que “purgar” o sea,  “purificar”…Mas Él, nuestro Dios,  siempre se va haciendo el encontradizo en los caminos de la vida por donde y en donde cada uno nos encontremos."

Inés Vicente López











martes, 25 de abril de 2017

Compromiso con las Vocaciones. Vocaciones Nativas 2017



Para la preparación de esta gran Jornada vocacional, trabajan conjuntamente tres organismos eclesiales: la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades, encargada de ayudar a las diócesis en la pastoral vocacional; el Área de Pastoral Juvenil Vocacional de CONFER, que colabora con las instituciones religiosas en su empeño por suscitar y acompañar las vocaciones a la vida consagrada; y las Obras Misionales Pontificias, que se ocupan de cooperar con las Iglesias locales de los territorios de misión en el sostenimiento de sus vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa.


Al servicio de la Iglesia universal

Lo que da unidad y consistencia a la celebración conjunta de estas dos Jornadas es el carácter universal de cualquier vocación. Una llamada al servicio de la Iglesia no puede circunscribirse a unos límites geográficos e institucionales: cualquier vocación es, por esencia, una invitación a servir a la Iglesia donde ella necesita ser servida. Y es que, en el origen de una vocación, está la acción del Espíritu Santo; no se trata de una iniciativa particular. “Empujados por el Espíritu...”, comienza titulando Francisco su Mensaje para esta ocasión. Es el Espíritu de Dios quien llama y envía personas al servicio del Evangelio en el mundo. Que esta llamada no es un añadido a la fe y a la vida del cristiano, sino que está en su misma entraña, lo ratifica el hecho de que en todas partes están aflorando llamadas de muchos jóvenes a la vida consagrada y al sacerdocio.
Ahora bien: cada llamada vocacional que suscita el Espíritu solo puede ser identificada si hay una correspondencia en la disponibilidad de la persona para contestar: “¡Aquí estoy, envíame!”.Respuesta generosa y de entrega, que también ha de resonar en las instituciones eclesiales que asumen la responsabilidad de enviar estas vocaciones a otros lugares distintos de sus propias demarcaciones. La disposición generosa de los llamados no puede quedar truncada ni empequeñecida por el planteamiento egoísta de atender únicamente los propios ámbitos. Es tiempo para la audacia y el coraje que abren las puertas y empujan a quienes han dicho “sí” a que “vayan, sin miedo, para servir”, como alentaba el Papa en la JMJ de Río.


Ponerse en camino

El Espíritu, a través de Francisco, está invitando a quienes han recibido la vocación y a dichas instituciones eclesiales a ponerse en camino y salir al encuentro de los otros que están en las periferias geográficas y existenciales. Su llamada ha sido para ser enviados a anunciar que Jesús ha resucitado, más allá de las propias fronteras. Él, el Resucitado, camina a su lado y les da la fuerza y la alegría necesarias, dice con claridad el Santo Padre en su Mensaje. Cada vocación a la vida consagrada o al sacerdocio ha vivido la experiencia de un encuentro personal, que va calando en su corazón y que ha configurado su identidad. Es la vitalidad de la semilla que paulatinamente va desarrollándose en el interior de cada persona.
Vemos todo esto con claridad en la vocación de los misioneros, que no se guardan para sí ni para su entorno la Palabra y la salvación que han recibido. Gracias a su labor y generosidad, muchos seminarios y noviciados de los territorios de misión están hoy llenos de jóvenes que, una vez barruntado el amor, han abierto su alma a la llamada. Ayudar a estas vocaciones es una de las finalidades de la Jornada de Vocaciones Nativas.

El compromiso vocacional que anima esta doble Jornada es tarea común de toda la Iglesia: afecta a los pastores y responsables eclesiales; también, a las comunidades cristianas; pero, sobre todo, este compromiso vocacional está en cada cristiano. A cada uno de nosotros se nos pide oración, cercanía e incluso cooperación económica para ayudar en la formación de aquellos que son llamados al sacerdocio o a una especial consagración. El Pueblo de Dios ha de tener conciencia clara de que la Iglesia necesita de hombres y mujeres que entregan con radicalidad su vida al servicio de la misión.Y cuando una vocación aparece, la respuesta ha de ser de gratitud al Señor y compromiso para que aquella no se pierda por falta de recursos humanos, espirituales o materiales.

Anastasio Gil (OMP)
Maricarmen Álvarez (CONFER)
Sergio Requena (CEE)



viernes, 21 de abril de 2017

ENCUENTRO MISIONERO DE JÓVENES

“La misión más urgente es acompañar el corazón del hombre” Javier López-Frías voluntario misionero con Ahoringa Vuelcapeta


Este fin de semana tendrá lugar el XIV Encuentro Misionero de Jóvenes organizado por Obras Misionales Pontificias en el que participarán jóvenes de toda España para intercambiar sus experiencias misioneras y fortalecer su implicación en la misión.

Más de 150 jóvenes se han inscrito para participar en este encuentro que, como explica el director de OMP, Anastasio Gil, «cada año se incrementa el número de diócesis y de Asociaciones que ven en el encuentro una riqueza eclesial, que respeta el carisma propio de cada iniciativa favoreciendo la diversidad, fundamentada en la pasión por la misión».
Entre los jóvenes que ofrecerán este año su testimonio, se encuentra Javier López-Frías Ramos, estudiante de 5º de Arquitectura en la Universidad de Granada. A través de la Pastoral Universitaria y junto la Fundación Misionera Universitaria Ahoringa Vuelcapeta, ha estado cuatro veranos en Bolivia, y este volverá como responsable de un grupo de 15 universitarios. Este amante del deporte, (además de ex integrante de selección nacional de Esquí Freestyle, en la modalidad de Baches, un año fue tercero en los Campeonatos Absolutos de España y primero en la categoría Senior), ha descubierto que «la misión es un paso lógico de quien se ha sentido amado y perdonado por Dios, y no puede callarse este regalo que ha recibido».
Javier admite que «la gente se sorprende cuando nos preguntan por lo que hacemos en Bolivia y respondemos "Estar". Sin embargo, es lo que nos ha pasado a nosotros, hemos hecho experiencia de la ternura de un Dios que siempre estaba ahí con nosotros, aunque no siempre lo veamos. De hecho, es esta la misión más urgente, la de acompañar al corazón del hombre, compartiendo la vida y la fe, y siendo instrumentos del "Yo estaré con vosotros, todos los días, hasta el fin del mundo"».
Junto a este joven, y entre otros testimonios de misioneros, estará el de Dara O'Brien, un sacerdote de la Fraternidad Misionera Verbum Dei (FMVD), nacido en Dublin (Irlanda) en 1967. Estudió Medicina en su ciudad natal, e hizo durante esos años un voluntariado en Zambia. Después de un año de misión en San Francisco (USA), en 1998, mientras trabajaba en capellanía del Colegio de Cabintelly de Dublín, le fue diagnosticada Esclerósis Múltiple. En México, y mientras recibía tratamiento, continuó su misión como predicador de la Palabra de Dios. Como dice un compañero de FMVC, «el carácter fuerte irlandés constituyó un desafío para aceptar progresivamente la dureza de su enfermedad, pero la victoria de Cristo en la Cruz, que él tanto había predicado a los jóvenes, ha ido haciendo mella en su mente y en su corazón para lograr vivir la serenidad con la que hoy nos comparte su fe desde la cruz de su silla de ruedas y desde las muchas limitaciones físicas que poco a poco se asemejan a las heridas del Resucitado”.
Fuente: OMP España
Para quienes deseen seguir el Encuentro a través de las redes sociales, pueden asomarse al #JóvenesyMisión

Más información sobre el Encuentro Misionero de Jóvenes: http://www.obrasmisionalespontificias.es/p/guia-compartir-la-mision.html

miércoles, 19 de abril de 2017

Las Misioneras Hijas de la Caridad de Larche.

La misionera zamorana Chonchita Villarino, tiene 56 años y  es hija de la Caridad y desarrolla su actividad en Larche, Marruecos como coordinadora general de la obra misionera que llevamos a cabo en el Centro de Obras  Sociales de la Media Luna Roja, además de la atención a los beneficiarios de la biblioteca, becas escolares, estudiantes universitarios.

Tenemos un centro de día con 14 ancianos que no tienen familia y que no son atendidos porque no existen instituciones públicas que presten este servicio. Vienen pronto y desayunan, se asean y cambian de ropa. Les lavamos la ropa aquí y cada uno tiene su parte de armario con sus cosas. Luego comen y se llevan la cena a casa. 
Disponemos de tres aulas de Preescolar (3, 4 y 5 años) a la que asisten 75 niños de la zona y algunos de un poco más lejos. Llegan de 8.45 a 9.00 horas, desayunan y tienen clase hasta las 11.15 que salen al recreo. Comen sobre las 11.45 y se acuestan la siesta hasta las 14.30; de 15.00 a 16.30 vuelven a clase y se van después de merendar.
Seguimos el programa del gobierno que es muy parecido al de Francia salvo que es en árabe. Tenemos libros de texto y material adecuado, además de juegos educativos y espacios para la psicomotricidad gruesa. Cuando salen del centro para la escuela pública los niños bien motivados saben leer bastante bien y escriben frases. Van bien preparaditos a la escuela para que estén en las mismas condiciones que otros niños que hayan asistido a escuelas privadas de Preescolar. 

Para los niños ya escolarizados tenemos la biblioteca de apoyo escolar a la que asisten unos 120 estudiantes de 1º de Primaria hasta universitarios, cada uno con un tipo de exigencias. Está muy bien dotada con libros de consulta de todo tipo y diccionarios, gramáticas de francés e inglés, … Igualmente dispone de un aula de informática con 8 ordenadores con internet, además del que está en la biblioteca donde pueden consultar a diario. 
Más de la mitad de los que vienen a la biblioteca comen también en la cantina escolar todos los días y se van a casa después de la merienda cuando tienen la tarde libre de clases en la escuela o el instituto. La mayoría de ellos tienen beca de España y les proporcionamos los libros de texto y el material escolar, mochilas, estuches y ropa un par de veces al año.
En la biblioteca tenemos baño para chicos y chicas y vienen a ducharse durante la semana en horario de 8.30 a 10.00 todos los días y los miércoles de 15.30 a 17.30 al menos 25 a la semana.
Además de estos estudiantes del entorno hacemos el seguimiento escolar a otros 150 que viven más lejos y a los que también se ayuda para que sigan adelante con sus estudios. Entre ellos un grupo de 6 estudiantes extranjeros africanos: Guinea, Mali, Ghana, Centroáfrica, Senegal.

Para la promoción de la mujer rural tenemos un taller de costura y alfabetización a la que asisten 31 chicas del campo a las que una hermana va a recoger todos los días en autobús. Solo se admiten después de 6º de primaria pero con más de 14 años porque en un momento dado deben usar máquinas de coser y preferimos que tengan por lo menos 15 o más años para ello. 
Todos los días tienen clase de árabe, matemáticas, un poco de francés e informática para que tengan unos rudimentos al menos. En el taller se les imparte bordado a mano, bordado a máquina y Corte y Confección. Llegan a las 9.15 y se van a las 15.00 horas de la tarde. Comen aquí. Se marchan después de cuatro o cinco años con tres diplomas avalados por la Media Luna Roja Marroquí que son muy valorados por las fábricas de confección y calzado de la zona, además de una formación que les facilita el desenvolvimiento en las instituciones del tipo que sea para gestionar papeles, solicitudes,… bancos, tiendas. Cuando se van no parecen las mismas chicas que vinieron al principio.

En los locales donde están los ancianos hay tres cuartos de baño que usan varias mamás muy necesitadas para bañar a sus hijos desde bebés hasta los 6 ó 7 años. A la mayoría de ellas se les da leche en polvo o de farmacia para sus bebés, hasta los 3 años, porque no pueden darles de mamar o una vez que los destetan no tienen medios para comprarles un poco de leche. A estas familias se les da comida de vez en cuando y ropita y juguetes de la campaña “Un juguete una ilusión” para los niños. Hay unas veinte familias que se benefician de este servicio.

Al menos a 30 familias de estos colectivos se les ayuda todos los meses con comida porque el salario de los maridos es muy escaso y pasan hambre o enferman por falta de una alimentación suficiente. La ayuda con medicamentos también es importante porque para ellos son muy caros (cuestan lo mismo que en Europa solo que con salarios 10 ó 12 veces inferiores). A algunos no podemos menos que pagarles operaciones porque si no se mueren o no pueden trabajar para dar de comer a su familia.
Para completar nuestro servicio facilitamos que arreglen un poco o un mucho sus casas cuando son propias o alquiladas: tejados o azoteas que se calan, poner ventanas que no tienen, meter la luz o el agua o ambas cosas, hacerles un cuarto de baño completo con su calentador de agua. Les compramos algunos enseres necesarios; frigoríficos, cocina de gas, algún colchón, mesas, la puerta de la calle que era una cortina…
Con vistas a que trabajen, también les proporcionamos dinero para que compren material propio de su oficio: instrumental de peluquero, enseres de cocina a los que han terminado restauración, máquinas de coser a las alumnas del taller que terminan, y hasta una barca y un motor y redes para un hombre que ha pescado toda la vida o un caballo que arrastra un carro con mercancías.
  
Conchita Villarino
Coordinadora Media Luna Roja Larche       






                                           
   
   



     
 
 


lunes, 17 de abril de 2017

Los misioneros nos acercan a Jesús resucitado


Jose Luis Domínguez González, misionero zamorano de 44 años, pertenece a la Congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús (Dehoninos), nos ofrece su testimonio de las huellas que está dejando Jesucristo Resucitado en la Misión.


"Desde el año 2001 he estado en Ecuador. Llevo 16 años trabajando en esta pequeña parte del mundo, la primera en ser consagrada al Sagrado Corazón de Jesús. Decidí abandonar mi país y mi familia para ser misionero después de un proceso de discernimiento que hice con mis hermanos de la Congregación que me acompañaban en la formación. Descubrí poco a poco que no era una emoción sino un llamado del Señor. El Señor me había dado un corazón misionero. 
Actualmente estoy encargo de trabajos de gestión de mi Congregación en la misión de Ecuador, acompaño la formación de los candidatos y la pastoral vocacional, y también trabajo con matrimonios en situaciones de conflicto.

Durante todo este tiempo la entrega a los demás me ha aportado mucho, más entrega, tomar conciencia de cuidarme para poder servir muchos años al Señor y a los pobres; mi corazón se ha ido dilatando cada vez a más gente; me ha ayudado a ver la realidad no sólo desde mí mismo sino desde el punto de vista de la gente de Ecuador; me ha aportado humildad y paciencia; saber esperar y admirar; me ha aportado la necesidad de orar más, pues la entrega de mi vida la hago en Dios.

De los pobres he aprendido a creer, esperar y amar a Dios. Me han enseñado a dejarme amar. Me han enseñado que la semilla del Evangelio ya estaba en ellos. Me han enseñado a mirar a la tierra como una madre que necesita ser cuidada para que nos cuide; me han enseñado a no hacer distinción de personas y a no fijarme en las apariencias; me han enseñado que ellos son los que tienen la solución a los problemas, porque son ellos los que sufren los grandes problemas; me han enseñado a depender de Dios; me han enseñado a valorar mucho más mi ministerio sacerdotal; me han enseñado a darme tiempo, a darles tiempo, a “perder el tiempo” para disfrutar el tiempo con las personas; me han enseñado a saber pedir limosna y a compartirla; me han enseñado a llevar la vida a la oración y a no excluir a nadie…  

Veo la presencia de Jesucristo resucitado en la Iglesia en el momento actual en: 
las orientaciones que la misma Iglesia nos va dando a través de nuestros pastores: Iglesia en salida, samaritana, misericordiosa, pobre,…
en las iniciativas en defensa de la vida que está teniendo la Vida Consagrada
en las nuevas generaciones de Vida Consagrada
en tantos mártires que siguen habiendo en muchos países
en tantas parroquias que se van organizando cada vez mejor para vivir su fe, esperanza y caridad
en tantas vocaciones que van surgiendo en el mundo para la vida sacerdotal, religiosa, laical y misionera
en el voluntariado
en los jóvenes
en los ancianos
en tantas muestras de cariño y solidaridad de miles de personas que oran por nosotros y colaboran económicamente para que el Evangelio siga siendo luz para los pueblos, esperanza de vida para nuestras gentes.
en las personas que sirven…
en la misma naturaleza-tierra que renace cada día y es cuidada providentemente por Dios"

Jose Luis Dominguez



miércoles, 5 de abril de 2017

Jóvenes, valientes y generosos

“Salir, cambiar y ser generosos” bien puede ser el resumen de la carta que el papa Francisco ha dirigido a los jóvenes del mundo entero con motivo de la próxima Asamblea del Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes. Se reunirá en octubre de 2018 para tratar el tema «Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional». Por eso Francisco se dirige personalmente a ellos para invitarles a participar directamente en la preparación de este importante evento de la Iglesia.




El Papa, recordando la figura de Abrahán, invita a los jóvenes a «“salir” para lanzarse hacia un futuro no conocido pero prometedor de seguras realizaciones, a cuyo encuentro Él mismo los acompaña». Para ello hay que escuchar la voz de Dios para descubrir el proyecto que Dios tiene sobre toda la humanidad, no sólo para cada uno personalmente, sino en cuanto familia de Dios. Francisco lanza la pregunta, la tierra nueva “¿no es acaso para ustedes aquella sociedad más justa y fraterna que desean profundamente y que quieren construir hasta las periferias del mundo?”. 
La llamada de Jesús a los primeros discípulos -«Venid y lo veréis» (Jn 1,38)- hace resonar en el corazón la llamada de Dios y da la fuerza para experimentar el poder transformador que viene de seguir a Jesús. El Papa recuerda que el mundo necesita cambiar: las injusticias, la cultura del descarte, la globalización de la indiferencia… son lacras que nos alejan del deseo de Dios de que vivamos en justicia y fraternidad. Para ello el Papa cuenta con los jóvenes: “En Cracovia, durante la apertura de la última Jornada Mundial de la Juventud, les pregunté varias veces: «Las cosas, ¿se pueden cambiar?». Y ustedes exclamaron juntos a gran voz «¡sí!»”.

Francisco confía en los jóvenes y les confía el futuro de la sociedad y de la Iglesia: “Un mundo mejor se construye también gracias a ustedes, que siempre desean cambiar y ser generosos”. La clave que les da el Papa es escuchar la llamada de Dios que en Jesucristo les dirige por medio del Espíritu “que les sugiere opciones audaces” y les invita a ser valientes: “no pierdan tiempo cuando la conciencia les pida arriesgar para seguir al Maestro”.

Propuestas y recursos de Obras Misionales Pontificias para los jóvenes


A los jóvenes que quieran “salir, cambiar y ser generosos” desde OMP les queremos recordar quelos misioneros y misioneras en todo el mundo necesitan su ayuda y su colaboración. Recordamos las palabras del Papa: “No tengan miedo de escuchar al Espíritu que les sugiere opciones audaces”. Hay muchas oportunidades y recursos para ello:

La revista Supergesto mantiene vivo el espíritu misionero de los jóvenes y forma para la misión. 
ww.revistasupergesto.es

El Encuentro Misionero de Jóvenes es la gran oportunidad de encontrarse y compartir con otros jóvenes con inquietud misionera. Este año el lema es “Una cosa te falta…” (Mc 10,21)” y será del 21 al 23 de abril. 

La Guía “Compartir la misión” ofrece muchas posibilidades de colaborar con los misioneros en forma de voluntariado misionero.


#VeranoMisión es el gran momento en que -aprovechando las vacaciones- se puede experimentar y conocer de cerca la labor de los misioneros.





Fuente: OMP España